Lo más importante es que compartas tu caso con nosotros.
Revisamos el caso y determinamos qué pruebas hacen falta y dónde conseguirlas.
También disponemos de numerosos informes sobre tu país de origen – sobre la situación allí, la cultura y las costumbres religiosas – que pueden respaldar tu caso. Estos informes los aplican autoridades y tribunales en Europa. Así tu relato no es solo una declaración, sino una declaración respaldada por informes de organismos europeos reconocidos como la EUAA y Landinfo.
Una denegación no es el final, pero el plazo decide. Corre desde que recibiste la resolución, no desde que la entendiste. Una denegación suele venir con un plazo de salida y un aviso de expulsión. Son dos cosas distintas, cada una con su plazo.
Que el permiso haya caducado depende del país y del tipo de permiso. Los plazos van de seis meses a varios años. Que el plazo haya vencido no significa automáticamente que el caso esté perdido. Visitas breves y circunstancias ajenas a tu voluntad pueden cambiar el cálculo.
En la mayoría de países puedes solicitar conservar el permiso, pero la solicitud suele presentarse antes de salir. Si el plazo ya venció, el caso no está necesariamente perdido: la administración debe avisarte antes de resolver, y la resolución se puede recurrir.
Una prohibición de entrada no cierra todas las puertas. Puede acortarse, levantarse – y a veces aún puedes obtener un visado de visita.
Los vínculos familiares, una enfermedad grave o un fallecimiento en la familia cercana, un tratamiento médico, vistas judiciales u otros motivos prácticos de peso pueden fundamentar la solicitud. No es automático: hay que solicitarlo, documentarlo y motivarlo.
Envíanos tu casoEsto es información general, no una valoración de tu caso. Las normas cambian y la práctica varía entre países. Escríbenos y miramos tu situación concreta.